Hidratación profunda con manteca de cacao
Funde a temperatura corporal y penetra sin dejar sensación grasa. Es de los emolientes naturales más nutritivos que existen.


El más goloso de la carta, y el que más se regala. Exfoliación previa, envoltura tibia de mousse de cacao puro y un masaje relajante final. El olor invade la cabina desde el primer minuto: es tan tratamiento de piel como experiencia sensorial.
Los mayas lo llamaban «alimento de los dioses» y lo usaban sobre la piel, no solo en la boca.
El cacao llegó a los rituales de belleza mucho antes que a la repostería. Las culturas mesoamericanas ya lo aplicaban sobre la piel por sus propiedades nutritivas, y la manteca de cacao sigue siendo hoy uno de los emolientes naturales más ricos que existen.
Su interés cosmético es real, no solo aromático: el cacao puro es alto en polifenoles antioxidantes y en magnesio, y su manteca funde a temperatura corporal, lo que hace que se absorba sin dejar película grasa. Y el aroma actúa por la vía olfativa, que llega directa al sistema límbico.
Funde a temperatura corporal y penetra sin dejar sensación grasa. Es de los emolientes naturales más nutritivos que existen.
Los polifenoles del cacao puro combaten el daño oxidativo de la piel. Aquí el ingrediente no es solo un reclamo aromático.
El aroma del cacao estimula la producción de serotonina y endorfinas por vía olfativa. Es difícil salir de aquí de mal humor.
Calor, aroma envolvente y textura. Es el que se elige cuando se busca algo memorable más que terapéutico.
La alergia al cacao es poco frecuente pero existe, y algunas preparaciones pueden contener trazas de frutos secos. Si tienes alergias alimentarias, dínoslo al reservar y lo verificamos antes.
Precio por persona. Sesión individual en cabina privada.
Sí, y es como más se reserva. Disponemos de cabina para dos personas. Escríbenos por WhatsApp indicando que sois dos y te confirmamos disponibilidad y precio del ritual dúplex.
Bastante, sí, y es parte de la gracia. Se usa cacao puro, así que el aroma es más profundo y menos dulzón que el de un chocolate de supermercado. El olor se queda en la piel unas horas.
No. Es una preparación cosmética a base de cacao y manteca de cacao formulada para uso tópico, no alimentario. Huele delicioso, pero no está pensada para ingerirse.
Los restos se retiran en cabina al terminar, así que la piel queda limpia e hidratada, no marrón. Aun así, no vengas con ropa blanca o delicada: siempre puede quedar alguna traza.
Tres fases: exfoliación corporal previa para preparar la piel, envoltura tibia de mousse de cacao que se deja actuar, y un masaje relajante final. Por eso recomendamos 60 o 90 minutos; en 30 no cabe el ritual completo.
Es de los más elegidos para regalar, junto con el Kohorelax. Tenemos bonos regalo con envío digital inmediato o en caja física si quieres entregarlo en mano.