Disolución de nudos crónicos
El trabajo sobre puntos gatillo deshace contracturas que llevan semanas o meses instaladas y que el estiramiento por sí solo no resuelve.


Nuestro tratamiento más solicitado, y el que la gente reserva cuando ya no aguanta más. La terapeuta localiza los puntos gatillo y las bandas tensas de espalda, lumbares, trapecio y cuello, y las deshace con presión progresiva. No es un masaje de relax: es trabajo dirigido sobre el punto que te duele.
Una contractura no se relaja sola: hay que ir a buscarla.
Una contractura es un grupo de fibras musculares que se ha quedado contraído y no vuelve a soltarse solo. Dentro se forman puntos gatillo: nódulos que duelen al presionarlos y que a menudo refieren dolor a otra zona — el trapecio que provoca dolor de cabeza es el caso clásico.
La técnica combina presión sostenida sobre esos puntos con fricciones transversales que separan las fibras adheridas. No es agradable en el momento exacto de la presión, pero es lo que devuelve la movilidad.
El trabajo sobre puntos gatillo deshace contracturas que llevan semanas o meses instaladas y que el estiramiento por sí solo no resuelve.
La zona que más sufre con el ordenador y el móvil. Suele ser también el origen de dolores de cabeza tensionales.
Girar el cuello, levantar el brazo o agacharse sin ese tope rígido que te frena a mitad de camino.
Horas de silla, conducción o cargar peso dejan un patrón de tensión concreto. Se trabaja específicamente sobre él.
No sustituye a un diagnóstico médico. Si el dolor es intenso, reciente o viene de una caída, consulta antes a un profesional sanitario.
Precio por persona. Sesión individual en cabina privada.
Al presionar un punto gatillo notarás una molestia intensa pero breve, que la mayoría describe como «dolor que alivia». No debe pasar de ahí. Si en algún momento aprietas los dientes o contienes la respiración, es señal de que hay que bajar: dilo y la terapeuta ajusta.
Sí, es posible y es normal. Puede aparecer una sensación parecida a las agujetas durante 24 o 48 horas, sobre todo si la contractura era antigua. Beber agua y moverte con suavidad ayuda. Si el dolor va a más en vez de a menos, avísanos.
Una contractura puntual suele mejorar mucho en una sola sesión. Si el problema lleva meses o vuelve siempre al mismo sitio, lo habitual son 3 o 4 sesiones separadas por una o dos semanas, y después mantenimiento mensual.
30 minutos (50€) si es una zona concreta, por ejemplo solo cervicales. 60 minutos (80€) es lo más habitual y da para toda la espalda. 90 minutos (110€) si quieres además piernas o brazos.
El descontracturante busca puntos concretos y los deshace. El tejido profundo trabaja capas más hondas de fascia con un ritmo más lento y sostenido, sobre zonas amplias. Si tienes un nudo identificado, descontracturante; si tienes rigidez general, tejido profundo.
Normalmente sí, y es lo más frecuente en este masaje. Estamos en Portal de l'Àngel 4, en pleno centro. Escríbenos por WhatsApp y te confirmamos hueco al momento.