Piernas y tobillos deshinchados
El motivo número uno de reserva y el efecto más visible. La diferencia de volumen suele notarse al terminar la misma sesión.


El masaje más suave de toda la carta, y el que más sorprende por ello. Movimientos circulares muy ligeros y rítmicos que estimulan los ganglios para movilizar el líquido retenido. Si esperas que te aprieten, este no es tu masaje: aquí la presión fuerte sería contraproducente.
El sistema linfático no tiene bomba: depende del movimiento para circular.
La sangre la mueve el corazón. La linfa, en cambio, no tiene ningún órgano que la impulse: circula gracias a la contracción muscular y a la respiración. Por eso pasar horas sentado, de pie o en un avión provoca que se acumule en piernas y tobillos.
El método lo desarrolló el matrimonio Vodder en Francia en los años 30, y su hallazgo fue contraintuitivo: los vasos linfáticos están justo bajo la piel y son extremadamente finos. Una presión fuerte los colapsa en lugar de vaciarlos. Por eso la técnica correcta es casi imperceptible.
El motivo número uno de reserva y el efecto más visible. La diferencia de volumen suele notarse al terminar la misma sesión.
Esa sensación de piernas cargadas al final del día, típica de estar muchas horas de pie o sentado sin moverse.
Las horas de inmovilidad en avión provocan retención en las extremidades. Es de los mejores planes para el día después de aterrizar.
Al movilizar el líquido intersticial se favorece la eliminación de residuos. Notarás que orinas más el resto del día: es señal de que ha funcionado.
Importante: lo que ofrecemos es drenaje de bienestar y estético, no tratamiento clínico del linfedema. Si tienes linfedema diagnosticado o has pasado por cirugía con extirpación de ganglios, necesitas un fisioterapeuta especializado. Dínoslo y te orientamos con honestidad, aunque suponga no reservar con nosotros.
Precio por persona. Sesión individual en cabina privada.
Porque tiene que serlo. Los vasos linfáticos están justo bajo la piel y son finísimos: si se aprieta fuerte se colapsan y el drenaje deja de funcionar. Que apenas se note es señal de que la técnica es correcta, no de que la terapeuta no esté trabajando.
No adelgaza: lo que se reduce es volumen por líquido retenido, no grasa. Sobre la celulitis puede mejorar el aspecto al reducir la retención asociada, pero no la elimina. Preferimos decirlo claro antes que vendértelo de otra manera.
Para retención puntual —un vuelo, una ola de calor, un día largo— una sesión ya se nota. Si la hinchazón es habitual, lo eficaz es una serie de 6 a 10 sesiones seguidas, dos por semana, y después mantenimiento.
Necesitas autorización de tu oncólogo, sin excepción. No es una precaución formal: el drenaje moviliza el sistema linfático y en algunos contextos oncológicos está contraindicado. Si tu médico da el visto bueno, adaptamos la sesión.
Para piernas y tobillos, 30 minutos (50€) ya funciona bien. 60 minutos (80€) permite trabajar además abdomen y brazos. La técnica es lenta por definición, así que cuanto más tiempo, más recorrido se cubre.
Sí, es el efecto esperado y buena señal. Bebe agua a lo largo del día para acompañar el proceso y evita la sal en las horas siguientes.