Efecto tensor visible al terminar
El más inmediato y el más comentado. Óvalo más definido y rasgos menos caídos nada más levantarte de la camilla, sin producto ni aparatos.


Percusiones ultrarrápidas con la punta de los dedos, amasamientos faciales y drenaje linfático. Suena intenso y no lo es: se trabaja sin aparatos, sin agujas y sin producto agresivo. El resultado es un efecto tensor natural y, casi siempre inesperado para quien viene, una mandíbula que deja de doler.
Kobido significa «el antiguo camino de la belleza».
Nació en Japón en 1472 y durante siglos estuvo reservado a la casa imperial. Se transmitió por linaje directo de maestro a discípulo, y todavía hoy el número de practicantes formados en la tradición es reducido.
Su lógica no es cosmética sino muscular: la cara tiene más de cuarenta músculos que acumulan tensión igual que la espalda. Apretar la mandíbula, fruncir el ceño o forzar la vista los mantiene contraídos. El Kobido los trabaja uno a uno, y de ahí vienen tanto el efecto tensor como el alivio del bruxismo.
El más inmediato y el más comentado. Óvalo más definido y rasgos menos caídos nada más levantarte de la camilla, sin producto ni aparatos.
El beneficio que nadie espera. Si rechinas los dientes o aprietas por estrés, el trabajo sobre masetero y temporal alivia también el dolor de cabeza asociado.
El drenaje linfático reduce bolsas bajo los ojos y esa hinchazón facial de dormir poco o retener líquidos.
Al activar la microcirculación, el tono apagado desaparece. Es el motivo por el que muchos lo reservan la víspera de un evento.
Si te has hecho un tratamiento estético en la cara, dínoslo al reservar aunque haya pasado tiempo: la técnica moviliza tejido y conviene ajustarla.
Precio por persona. Sesión individual en cabina privada.
No. Una limpieza facial trabaja sobre la piel: extracción, productos, mascarillas. El Kobido trabaja el músculo que hay debajo, con las manos y sin producto activo. Son tratamientos complementarios, no alternativos.
El efecto tensor visible dura entre 3 y 7 días con una sesión suelta. Para un cambio que se sostenga, lo habitual es una serie de 4 a 6 sesiones semanales y después mantenimiento mensual. El alivio del bruxismo suele durar más que el efecto estético.
Hay que esperar. Como norma general, entre 2 y 4 semanas después de bótox o rellenos, porque el masaje podría desplazar el producto. Dinos la fecha exacta al reservar y te confirmamos si ya es seguro.
No. Son rápidas pero muy ligeras: la sensación es de vibración, no de golpe. Lo que sí puede notarse sensible es el trabajo sobre la mandíbula si tienes mucho bruxismo, y ahí es una molestia que alivia.
Sí, se retira el maquillaje al empezar. Al terminar la piel queda con un aceite ligero, así que no es el mejor plan si vas directo a una cena. Mejor reservarlo la víspera.
En absoluto. De hecho, entre hombres es de los más reservados por el bruxismo: muchos llegan por la mandíbula y el efecto facial les resulta un extra.