Descarga amplia de espalda y caderas
El antebrazo cubre zonas grandes de una pasada, lo que resulta especialmente eficaz en la musculatura ancha de la espalda y la cadera.


Se trabaja con los antebrazos, no con las manos, en maniobras largas y continuas que recorren el cuerpo al compás de la respiración. La sensación es la de olas que van y vienen sin cortarse nunca. Es amplio, envolvente y rítmico, y no se parece a ningún otro masaje de la carta.
En hawaiano, lomi significa «frotar, amasar». Repetido, indica intensidad: frotar bien.
Era una práctica de los kahunas, los sanadores tradicionales hawaianos, y se transmitía dentro de las familias. Formaba parte de ritos de paso y de recuperación, no del ocio: se consideraba una herramienta de salud comunitaria.
Su rasgo técnico distintivo es el uso del antebrazo. Al ser una superficie mucho mayor que la mano, permite cubrir el cuerpo en trazos largos con presión repartida. De ahí el efecto de continuidad, y también que se pueda trabajar con firmeza sin que resulte punzante en ningún punto.
El antebrazo cubre zonas grandes de una pasada, lo que resulta especialmente eficaz en la musculatura ancha de la espalda y la cadera.
El ritmo constante y sin interrupciones tiene un efecto sedante sobre el sistema nervioso parecido al de ser mecido.
Las maniobras que recorren el torso en diagonal abren la caja torácica y hacen que respirar hondo cueste menos.
Es de los pocos masajes que combinan trabajo muscular real con un componente emocional claro, sin llegar a la intensidad del descontracturante.
Es un masaje de cuerpo completo con aceite. Permaneces cubierto con toallas salvo la zona que se trabaja y puedes indicar zonas que prefieras excluir.
Precio por persona. Sesión individual en cabina privada.
Porque cubren mucha más superficie que la mano y reparten la presión. Eso permite trabajar con firmeza sin que en ningún punto resulte punzante, y hace posible el trazo largo continuo que define la técnica.
Está en el medio. Más firme que un Kohorelax, mucho menos intenso que un descontracturante. La presión es media pero muy repartida, así que se percibe como envolvente más que como dura.
Se parecen en la continuidad, pero el Californiano trabaja con las manos y es más suave y sutil. El Lomi-Lomi usa antebrazos, tiene más peso y más componente muscular. Si quieres calma pura, Californiano; si quieres calma con descarga, Lomi-Lomi.
60 minutos (80€) como mínimo. La técnica se basa en recorridos largos de cuerpo entero, así que 30 minutos rompe precisamente lo que la hace funcionar. 90 minutos (110€) es lo ideal.
En su tradición original tenía un componente ritual. Lo que ofrecemos aquí es la técnica corporal: un masaje profesional con aceite. Sin cánticos ni ceremonia, salvo que el ambiente sonoro de la cabina cuente como tal.
Sí, y conviene decirlo al empezar. Con antebrazo se puede modular bastante el peso: se ajusta sin perder el carácter continuo de la técnica.