Mejor sueño esa misma noche
Es el efecto más comentado. No es un somnífero, pero muchos clientes describen que esa noche concilian antes y se despiertan menos veces.


Este no busca soltar músculo: busca apagar la alarma. Presiones muy lentas, continuas y sincronizadas con tu respiración, pensadas para desactivar el estado de alerta del sistema nervioso. Es el que reservan quienes llevan semanas durmiendo mal.
La velocidad del masaje es la que decide si el cuerpo se activa o se apaga.
El sistema nervioso autónomo tiene dos modos: el simpático, que es el de alerta, y el parasimpático, que es el de descanso y reparación. El estrés sostenido deja el primero encendido de forma permanente, y de ahí vienen el insomnio, la mandíbula apretada y la sensación de no poder parar.
El trabajo neurosedante actúa sobre esa palanca. La presión lenta y previsible, mantenida sobre una misma zona el tiempo suficiente, es una de las señales que el cuerpo interpreta como seguridad. No se fuerza la relajación: se le retiran al cuerpo los motivos para seguir alerta.
Es el efecto más comentado. No es un somnífero, pero muchos clientes describen que esa noche concilian antes y se despiertan menos veces.
Esa sensación de estar acelerado por dentro aunque estés sentado. El trabajo lento la desmonta sin que tengas que hacer nada.
El trabajo en cráneo, mandíbula y cervicales descomprime la zona donde se origina el dolor de cabeza por tensión.
Las maniobras se sincronizan con tu ritmo respiratorio. Al terminar, respirar hondo deja de costar.
Este masaje no es un tratamiento médico ni psicológico. Si el insomnio o la ansiedad son persistentes, consúltalo con un profesional sanitario: esto ayuda, pero no cura la causa.
Precio por persona. Sesión individual en cabina privada.
Kohorelax es un relajante general de cuerpo entero, agradable y equilibrado. El Neurosedante va específicamente a por el sistema nervioso: presiones más lentas, más sostenidas y mucho trabajo en cabeza y cuello. Si tu problema es dormir o la ansiedad, este es el tuyo.
Es muy frecuente, y no pasa nada. De hecho es buena señal. La terapeuta continúa la sesión con normalidad; no hace falta que te mantengas despierto por cortesía.
Ayuda, pero seamos honestos: no cura la causa. Si tu insomnio viene de estrés o tensión acumulada, notarás mejora esa misma noche y durante unos días. Si es persistente o tiene causa médica, esto acompaña pero necesitas ver a un profesional sanitario.
Para una racha puntual de mal dormir, una sesión suele bastar para romper el ciclo. Si el estrés es sostenido, una sesión cada dos semanas mantiene el efecto mejor que una sesión suelta de vez en cuando.
Aquí el tiempo importa más que en otros masajes: el sistema nervioso necesita rato para bajar. Recomendamos 60 minutos (80€) como mínimo, y 90 minutos (110€) si vienes muy cargado. 30 minutos se queda corto para este objetivo.
Puedes, pero probablemente no te apetezca. Saldrás con el pulso bajo y algo espeso. Si es posible, reserva a última hora del día y vete a casa.