Mejor circulación y oxigenación
El deslizamiento en dirección al corazón favorece el retorno venoso y linfático, lo que se traduce en piernas menos pesadas y mejor recuperación.


El masaje que casi todo el mundo tiene en la cabeza cuando dice «un masaje». Cinco maniobras fundamentales —deslizamiento, amasamiento, fricción, percusión y vibración— que activan la circulación y tonifican el músculo. Sin exotismo y sin sorpresas: funciona por eso.
De aquí salen casi todos los masajes occidentales que conoces.
Lo desarrolló el sueco Per Henrik Ling a principios del siglo XIX, y su aportación fue sistematizar: en lugar de una práctica transmitida por costumbre, definió cinco maniobras concretas con función fisiológica identificada. Fue el origen de la fisioterapia moderna.
Esa sistematización explica por qué sigue siendo el más extendido del mundo. Cada maniobra tiene un propósito: el deslizamiento calienta y favorece el retorno venoso, el amasamiento moviliza fibra, la fricción trabaja adherencias, la percusión estimula y la vibración relaja. Es un masaje sin misterio y con lógica.
El deslizamiento en dirección al corazón favorece el retorno venoso y linfático, lo que se traduce en piernas menos pesadas y mejor recuperación.
Para la tensión general del día a día es más que suficiente. No hace falta un masaje intenso si lo que tienes no es una contractura.
El amasamiento moviliza la fibra y mantiene el músculo elástico, especialmente útil si haces vida sedentaria.
Es el masaje más versátil de la carta: se puede hacer suave, medio o firme según lo que pidas, sin cambiar de técnica.
Es el masaje más versátil y seguro de la carta. Si no sabes cuál elegir y no tienes una molestia concreta, este o el Kohorelax son las opciones más sensatas.
Precio por persona. Sesión individual en cabina privada.
Puede ser las dos cosas, y ahí está su gracia. Con presión suave funciona como relajante; con presión firme trabaja rigidez y circulación. Dilo al empezar y la terapeuta ajusta. Es el más adaptable de la carta.
Kohorelax busca desconexión: maniobras envolventes, ritmo constante, presión siempre suave. El sueco es más técnico y variado, incluye percusión y fricción, y admite subir la presión. Si quieres dormirte, Kohorelax; si quieres que además te trabajen el músculo, sueco.
No, y se pueden omitir sin problema. A algunas personas les resultan estimulantes y a otras molestas. Dilo al empezar y se trabaja sin ellas.
Para tensión general y rigidez leve, sí. Para una contractura instalada con un punto localizado, el descontracturante es más directo y eficaz. El sueco trabaja el conjunto, no el punto.
60 minutos (80€) para cuerpo completo, que es lo más habitual. 30 minutos (50€) si solo quieres espalda y cuello. 90 minutos (110€) para trabajo detallado sin prisa.
Es de las mejores precisamente porque es adaptable: la persona que lo reciba puede pedir la presión que prefiera. Tenemos bonos regalo con envío digital inmediato o en caja física.